2.2.12



Están los que usan siempre la misma ropa; están los que llevan amuletos. Los que hacen promesas, los que imploran mirando al cielo, los que creen en supersticiones y estan los que siguen corriendo cuando les tiemblan las piernas. Los que siguen jugando cuando se les acaba el aire, los que siguen luchando cuando todo parece perdido... como si cada ves fuera la ultima vez, convencidos de que la vida misma es un desafio. Sufren pero no se quejan, porque saben que el dolor pasa, el sudor se seca y el cansancio termina. Pero hay algo que nunca desaparecera: la satisfacción de haberlo logrado. En sus cuerpos hay la misma cantidad de musculos, en sus venas corre la misma sangre. Lo que los hace diferentes es su espiritu; la determinacion de alcanzar la cima, una cima a la que no se llega superando a los demas... sino superandose a uno mismo.