Abrázame, volvé y abrázame. Solo eso te pido, ni cartas de amor, ni dibujos, ni poemas, nada.
Solo sentir tus brazos a mi alrededor, cubriéndome, protegiéndome de todo, haciéndome sentir que estamos en un paréntesis alejados de todos. Encerrándome en esa sensación de estar segura, de perfecta y simple felicidad que me inunda y recorre desde la punta de los dedos, hasta mi cabeza, sube, baja, de un lado a otro, se apodera de mi.
Me vuelvo vulnerable a tus abrazos.
Simplemente no me resisto, no puedo escapar de ese momento, es algo que va mas allá de mi poder mental
sobre mi cuerpo y todo lo que soy, aunque todavía no descifre bien porque, pero es mas poderoso que yo. Es algo que me hace mucha falta, el tenerte y sentir que te pertenezco.