Donde termina la ilusión, empieza la vida de verdad.
Y cuando ya estemos desilusionados, soñemos en grande con el mundo que queremos… y por el que vamos a luchar. Hay que perder la ilusión, porque ahí perder, es ganar. ∞
31.5.12
Comenzamos a madurar, cuando nos reímos de algo que un día nos hizo llorar.