Donde termina la ilusión, empieza la vida de verdad. Y cuando ya estemos desilusionados, soñemos en grande con el mundo que queremos… y por el que vamos a luchar. Hay que perder la ilusión, porque ahí perder, es ganar. ∞
Esos días pude descubrir, mirándote los ojos
una forma de vivir, que mata la rutina y
las presiones del dolor.