8.12.12

La oscuridad se hace dueña de cada rincón. 
La única luz encendida es la de tus ojos, que me miran cargados de dulzura. Sonreís. Tu boca me susurra un "te amo". Me hundo en tu pecho y tus brazos me pegan a tu cuerpo.
"Hasta mañana mi amor"
La luz del sol saluda a mi rostro. Con los ojos entrecerrados te veo. Maravilloso, como cada mañana. Despertás y tu primera reacción es una sonrisa, seguida por un beso.