8.12.12

Los días, los meses y los años pasaron. Pero tu astuto ingenio me buscó y acabó por encontrarme, diferente pero igual que siempre. Lo sé. Lo sabés. Nos miramos. Todo está igual, ¿o no? El tiempo no pasó, sin embargo el calendario refuta con certeza aquella sensación. Un viaje sin coherencia alguna nos debe haber traído hasta acá, llenando de incertidumbre mi cuerpo. Todo se vuelve confuso y difícil de afrontar. Las preocupaciones nublan el paisaje y no hay salida visible. Pero repentinamente despierto una mañana y mi vida toma su curso normal, sin evidencia alguna más que mi memoria. ¿Quién diría que una intervención tan insignificante del pasado podría desmoronar completamente mi mente?
(Ahora recuerdo porqué te odio)