Me mal acostumbre a tenerte siempre cerca, a estirar la mano y tomar la tuya; a extender los brazos y a tu lado, sentirme segura. Pero nunca tome medidas por si algún día decías adiós y lejos te ibas, no creí posible una separación y ahora aquí me tenes, extrañándote y necesitándote mas que nunca.